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miércoles, 19 de agosto de 2009

Apacible noche de verano


El apacible verano ha dejado la plaza aletargada. Hasta la fuente dormía en la calurosa noche pasada. A lo lejos se escuchaba el traquetear de los camiones recolectores de basura. Algún perro ladraba a un paseante rezagado; andaba tranquilo, se sabía seguro: alguien vigilaba detrás de la ventana de una habitación a oscuras...

La voz rota y angustiosa de Billie Holiday acompañaba mi lectura. Estaba por la página 476 de “Los hombres que no amaban a las mujeres” de Stieg Larsson. Al llegar a la frase. "Sabe que estoy aquí..." , se me cerraban los ojos e hice un esfuerzo por llegar al final de la página. Aguanté un poco más y en: “Arrastrándose, se adentró en la maleza hasta que ésta terminó y un ralo bosque de pinos tomó su relevo.”, me venció el sueño, cerré el libro y apagué la luz después de acallar a Billie.

©Susana Sosa Villafañe, Barcelona, 19 de agosto de 2009.